Cuando unos labios amenazan con devorarme el corazón, enciendo la señal de alarma y escapo en otra dirección.
Traducí mis textos
Todos deberíamos llegar a esa playa, o a ese lugar donde correr y conocerlo como nuestro, como si hubiera existido para esperar por nosotros. Abrir nuestros brazos y gritar.