Traducí mis textos




 Me cansé y leí libros de mayores, y fue así como me di cuenta de que los libros de adultos tienen finales siempre amargos. Y me cansé de libros, y entonces hice mis propias historias, y prometí que si en el futuro tuviese un hijo le contaría historias. Muy lindas, con finales felices, o con finales tristes pero muy lindos. Y las hadas le cerrarán los párpados y la luna se meterá en su cama, bajo las sábanas, para darle luz y que no tenga miedo.
Pero nosotras hoy vamos a dormir. Abrazadas como dos niñas asustadas. Soñando con cuentos e historias de finales felices.  Y amaneceremos solas y mojadas en lágrimas. Nunca dejes de ser parte de mis cuentos, nunca dejes de soñar mis finales felices.