Traducí mis textos


Así es como se debe vivir. Me enseñaste con preguntas. Acariciaste mi extraña interrogación y en el énfasis de mi espalda te sorprendiste con la cuestión del por qué del color de mi pelo y del por qué de mis pecas, si tendrían algo que ver con pecados, ya que si en el cuerpo hay marcas que se llaman antojos, debe haber pecados también y así fue como me preguntaste si mis padres habrían cometido muchos pecados.