Traducí mis textos

Eran un triste amor de verano, acostumbrados a besarse porque no había nada mejor que hacer. Rozándose porque el tiempo libre los obligaba a mantenerse ocupados.Prometieron amarse el próximo verano, soñando con lo hermoso que hubiera sido conocerse en un invierno tan frío que causase dolor y punzadas en los pies, nariz roja y pelo mojado. Sucedió un verano, y menos mal que fue un verano, sino en este tiempo el uno sin el otro estarían perdidos, perdidos en sus voces de lluvia, deseosos de encontrar otro paraguas sin saber cuándo podrá volver a abrirse.