Traducí mis textos



Y mayo que escondía el secreto de cómo quererte. Lo ponía en el cuartito de los objetos perdidos, en el cajón de más abajo.Todo lo demás seguía igual. La Luna hacía lo suyo. Lo hacían los trenes llegando a destiempo a las estaciones. Lo hacían las plantas de los patios. Lo hacían las madres habilidosas bordando las bufandas para junio-julio. Chocaban los autos chocadores. Los ídolos seguían rindiendo gratitudes a sus admiradores. Y Borges que nunca dejaba de ser Borges.