Me encanta abrazarte. No hay mejor espacio que el que guardo para vos. Nunca pude soñar con dos versos seguidos de Verlaine hasta que dormimos en la misma cama. Y te quiero, hace días y cercanos meses que te quiero. Hoy si llueve sé que puedo correr hasta esa cama que tan desenfrenadamente hiciste tuya en cada caricia, y que la presión de tus dedos va a seguir cada latido que dé mi corazón.