Cuando unos labios amenazan con devorarme el corazón, enciendo la señal de alarma y escapo en otra dirección.
Traducí mis textos
El aire había cambiado de dirección, se sentía inquieta. Llegaba la primavera, como cada año, y con ella época de ambiciones, deseos irrefrenables, sueños por cumplir, ganas de volar, amar, disfrutar. A ella le da igual. Está justo donde quiere estar, contra todo pronóstico. Se dan la mano, andan por la calle, hablan, ríen.
Llegan a una plaza, y quiere sacarla a bailar en medio de la nieve(inventada, retratada e ilustrada en cien mil sonetos de un poeta inglés). Se resiste, ¿cómo van a bailar en medio de cualquier lugar? Incluso comienza a sonar una extraña melodía de fondo. Está impresionada, es posible que sea en situaciones así en lo único en lo que crea a estas alturas.
Cree en ella. La encanta creer. La encanta querer. Le encanta amarla.